Hay algunas cosas que poco se comentan cuando empiezas a hacer actividad física.
Son aspectos que pienso son muy importantes si eres una persona sedentaria.
Hoy te hablo sobre…
EMPECEMOS POR NO FLIPARNOS.
Queremos empezar y nos metemos en la cabeza que vamos a hacer:
1 hora y media, 2 días/ semana
Que en breve serán 3.
Y te ves como Rocky Balboa corriendo por tu barrio y los niños siguiéndote, superándote, dándolo todo.
Paaaaaara el carro.
¿Pasas más tiempo en la silla que el cojín y quieres empezar por esto?
¿Te cansas subiendo al tercer piso (incluso con ascensor) y pretendes hacer 90’ de ejercicio?
Seamos realistas.
Lo que sucede después es que:
- esto es imposible, es que yo no estoy hecho para esto.
A alguien que le cuesta hacer un huevo frito ¿lo pondrías a cocinar un menú para 15?
Te cuento…
Cuando propongo tu trabajo para mejorar lo que sea que debas mejorar, si vienes de ser una persona sedentaria…
- Hay un proceso de adaptación.
Son un montón de procesos los que deben adaptarse a la nueva exigencia. Cada uno conlleva un tiempo diferente, no todo mejora a la vez ni a la misma velocidad.
- El objetivo de hacer tooodo es a medio plazo, no inmediato.
Si te propongo hacer 3 series de 15 repeticiones y terminar la primera te ha costado la vida, no pretendas hacer la segunda.
La idea es hacer lo que se pueda en ese momento.
Poco a poco te sentirás bien para hacer más.
No es una vergüenza, no está mal, no es poco, no te frustres.
- El objetivo no es terminar agotado. Después de esto tienes que seguir con tu día.
Como te acabo de decir no tienes que dejarte la vida. El objetivo es ir mejorando.
Esto no es una pastilla de efecto inmediato, es la suma de efectos.
Es mejor terminar con la sensación de que podrías haber hecho más. Al fin y al cabo, hace tiempo que no haces algo así y deberás ir conociéndote.
- Lo haces para estar mejor, no peor.
Si terminas agotado lo pagarás el resto del día.
Te aseguro que descansarás mejor por la noche, pero tampoco es cuestión de estar deseando llegar a la cama ni poder hacer ningún otro esfuerzo durante el día.
Durante el día deberías tener una vida activa. Ese tiempo que te reservas para el ejercicio es la dosis que te hará mejorar esos aspectos más necesitados.
Vamos hoy a por dos aspectos más que pienso que importantes si tienes una vida sedentaria, llena de rigideces articulares y vas a iniciar un programa de actividad física.
Una vez tenemos claro el tema de no fliparse.
Ahora te quiero hablar sobre:
– Te vas a cansar ¿por qué?
– Esto no me gusta ¿por qué la gente es feliz cuando hace ejercicio?
Vamos allá.
TE VAS A CANSAR.
Así de claro, además te vas a cansar bastante rápido, al poco rato de empezar la sesión.
Pero tranquilo, es normal.
Te lo cuento en formato no técnico.
Dentro de tus músculos tenemos las fábricas de energía.
Hasta ahora requerías de poca energía (estar todo el santo día sentado gasta poco, la verdad).
Pero ahora te pones a hacer ejercicio y eso requiere de más energía y además de forma inmediata, así que las fábricas de tus músculos no dan abasto.
Digamos que tienes talleres artesanales de energía y además pocos.
A medida que les exijas más energía, esos talleres deberán crecer para convertirse en fábricas y además también crecer en número.
Este proceso conlleva tiempo.
Ya ves que lo que te pasa es normal. Si necesitabas poca energía hasta ahora no tiene sentido que tus músculos alberguen enormes fábricas cerradas
Paciencia.
ESTO NO ME GUSTA
Las redes sociales andan llenas de textos sobre el buen rollo que da el ejercicio, lo bien que te hace sentir, como te pone de buen humor, sobre las sustancias que produce nuestro organismo que nos dan sensación de bienestar, sobre convertirte en un ser iluminado y…
Y que mierdas son esas piensas tú.
A mí esto no me produce nada de eso, es más, me fastidia, me cuesta, he de esforzarme para ponerme a ello… ¿de dónde salen toda esta panda de mesías del ejercicio?
Alto, tranquilo…
También tiene explicación.
Todos esos no son sedentarios.
Existe un mecanismo en nuestro cerebro que nos ofrece todo ese buen rollo cuando hacemos algo que le hace bien a nuestro organismo: comer, beber, sexo, naturaleza, movimiento…
Pero el del ejercicio lo tienes oxidado, hecho fosfatina.
Cuando haces actividad física de forma regular ese mecanismo se automatiza, a la que llevas pocos minutos puesto en ello ya vas bien.
Pero tú no. Lo siento.
Tú tendrás que tirar de saber que lo haces porque estás harto de cansarte con nada, de que te duela todo y de sentirte en un cuerpo de 20 años más de los que tienes.
Paciencia.
Pues ya lo tienes, estas tres cosas son la triada de la que nadie te habla, y que, por feo que lo veas, es la realidad. No nos engañemos.
- No te flipes.
- Vas a cansarte.
- Esto no me gusta.
Pero si, incluso sabiendo esto, has escogido un cambio de camino, bienvenido, felicidades por decidir que quieres vivir en un cuerpo más funcional, más de ser humano.