Terminas de hacer lo que hacías: correr, padel, bolos, tiro de jabalina, baloncesto, sotfball, las canicas…
Y estiras.
Estiras porque sientes tus músculos rígidos y así les ayudas.
Estiras fuerte porque así les ayudas fuerte.
Te levantas y las piernas van todo tontas, inestables, flojean…
No me dirás que nunca te ha pasado eso…
Es muy importante estirar después de hacer ejercicio.
Ah, ¿sí?
Pero ¿te has preguntado por qué?
Ah, ¿no?
Lo haces y ya está.
Ah vale…
Que lo haces para que los músculos vuelvan a su situación normal.
Vale, vale, claro.
No.
A ver…
La situación normal de un músculo no es la que decidas tú ni tampoco la del estiramiento que hagas.
La situación, tensión, activación de un músculo será la que decida tu sistema nervioso.
Y ahora un par (o tres) de cositas sobre esta barbaridad que acabo de decir.
- Sobre lo qué saben hacer los músculos (y no necesitan saber más):
Los músculos no saben estirarse.
Se contraen o se relajan. En fisiología se conoce como la Ley del todo o nada (lo sé, tiene nombre de novela).
Las fibras musculares (que son las células del músculo) se contraen a tope o no lo hacen.
Cómo un electrodoméstico de tu casa: está enchufado o no. No puedes enchufarlo a medias.
- Sobre lo qué pasa al terminar de hacer ejercicio:
Terminas.
Lo sabes, tú lo sabes: ya estoy, bien.
Pero tu sistema nervioso no lo sabe. Él no lee tu entreno o lo que sea que hagas.
Si has estado corriendo, tu sistema nervioso ha estado trabajando para estabilizar tus caderas, rodillas, tobillos y toda la mandanga para evitar que te descalabres a cada impacto.
Así que tiene más trabajo de lo normal porque normalmente andas (o estás sentado) y no corres. Todo eso para él es una situación estresante y debe remediarla.
Tú te has dedicado a correr y chin pum.
Cómo o con qué se ha estabilizado todo eso te lo tienes que traer de casa, trabajar antes.
Articulaciones móviles, fuertes y estables (que igual te suena si llevas unos días por aquí)
Vale.
Entonces, tu sistema nervioso necesita un ratito para decidir que ya no es necesario mantener en estado de alerta a los músculos que rodean a tus articulaciones:
– ok, parece que ya no impactamos contra el suelo y esas cosas que hacíamos… pues dejo de enviar la orden a todos esos músculos y que se tomen algo.
- Sobre cómo quedan los músculos durante el resto del día:
El estado de más o menos tensión en que se mantendrán tus músculos después de correr, hacer pesas o jugar al mus no depende de que los estires.
Depende de la necesidad que tenga de ellos tu sistema nervioso.
Si tus articulaciones son chachis (móviles, fuertes y estables) los requerimientos de cada músculo serás los “normales” (y lo entrecomillo porque aquí lo de normal es muy individual).
Si hay inestabilidades por ahí dentro, el requerimiento de algunos músculos será mayor de lo “normal” para suplir a los que no hacen bien su trabajo. Lo que viene a ser hacer su trabajo y el del compañero que se está rascando la entrepierna.
Así que no.
No es porque no hayas estirado lo suficiente.
Vistas estas tres cosas…
Ya ves,
Nuestro sistema nervioso (The Boss antes que Bruce) es muy bueno el cabrón.
Claro que ha tenido millones de años para depurarse.
Y, aunque también se equivoca, no queramos ser más listo que él.
Ahora…
A – ho – ra.
Que ya sé que me estás mirando con cara de pocos amigos.
¿Esto significa que no debo, puedo, me conviene estirar?
Vamos a ver, empieza de nuevo a leer desde el principio y con un rotulador de esos fosforitos subraya dónde pone eso.
¿Ya?
Claro, no lo has encontrado porque no lo he dicho.
Porque yo no estoy aquí para decirte que puedes o no hacer.
Yo estoy aquí para contarte cosas que pueden resultarte útiles (o no) y actúes como más te apetezca.
Lo que te quiero decir con esto es que:
- Si quieres estirar, estira.
- Que si estiras sepas lo que está pasando por ahí dentro.
- Que si estiras sepas que quizás no sirve para lo que pensabas.
- Que si no estiras, no pasa nada.